EthiFinance Ratings mantiene la calificación crediticia de la ciudad de Barcelona en A- con cambio de tendencia de Estable a En Observación

09th May of 2022

En su revisión del mes de mayo EthiFinance Ratings mantiene la calificación de crédito no solicitada de la ciudad de Barcelona de A- pero cambia su tendencia de Estable a En Observación. A este respecto, cabe señalar que la calificación queda constreñida por el techo país.

A pesar de que la economía barcelonesa avanzó el pasado ejercicio a un ritmo del 5,5% interanual (cuatro décimas por encima del nacional) y de su potencial de crecimiento para este año 2022, los elevados niveles de inflación que se vienen produciendo desde finales del pasado verano y su impacto sobre el poder adquisitivo de los ciudadanos y el consumo limitarán la senda alcista del PIB municipal al 4,8%, en línea con las previsiones de España, por debajo del 7% previsto en el programa de Estabilidad 2021-2024 elaborado por el consistorio.

No obstante, desde EthiFinance Ratings apuntan que “que la recuperación se consolidará durante 2023, donde la economía se expandiría un 3,6%”. Hecho que se verá favorecido por la recuperación del sector turístico que, tal y como señala el informe podría actuar como “motor de crecimiento, contrarrestando parcialmente la aminoración de la industria y el consumo".

La calificación valora positivamente la fortaleza del mercado laboral de Barcelona, cuya tasa de paro se redujo a la mitad el pasado año, desde el 12,3% al 6,6% -por debajo de la media nacional-. No obstante, persisten los mismos problemas estructurales que en el resto de España y que se concretan en la dualidad del mercado de trabajo, la elevada tasa de paro juvenil (22,7%), el envejecimiento de la población y la alta tasa de dependencia (50,2%).

Capacidad para afrontar shocks

La calificación valora el proceso de consolidación fiscal del consistorio de la Ciudad Condal en los años previos al estallido de la pandemia. De hecho, es esto lo que ha permitido diseñar unos presupuestos para este ejercicio “más expansivos, capaces de hacer frente a futuros shocks”. En concreto se prevé un incremento del 4,7% respecto a los de 2021, hasta los 3.406 millones de euros. Una magnitud que “dota al consistorio de cierto margen para combatir la pérdida de poder adquisitivo en los hogares por el incremento de la inflación”, señala el informe.

En relación a la deuda pública, la calificación valora la normalización de los niveles hasta el 33%, casi tres puntos menos que en el pasado ejercicio y en línea con las cifras de 2016. Tendencia que desde la agencia europea de calificación crediticia esperan que se mantenga en el futuro. Asimismo, desde EthiFinance Ratings destacan la reducción de los periodos medios de pago a proveedores hasta los 10 días, muy por debajo de lo establecido por la legislación.

Respecto a la liquidez, el Ayuntamiento de Barcelona, presenta un perfil “muy favorable”, con sólidas posiciones en flujo de caja y activos líquidos. No obstante, su escaso acceso a los mercados de capitales podría suponer un riesgo a futuro.

Estabilidad institucional

En el apartado relativo al marco institucional la calificación valora de forma positiva la “recurrencia y flexibilidad de ingresos y gastos desde el punto de vista de las competencias cedidas y las fuentes de financiación establecidas, la existencia de mecanismos de supervisión y la estabilidad gubernamental del consistorio”.

Además, la calificación tiene en cuenta el “adecuado marco institucional” del Ayuntamiento de Barcelona. No obstante, el informe señala la elevada fragmentación del Ayuntamiento de la Ciudad Condal , con 41 concejales y liderado por Barcelona en Común junto con el PSC y tres independientes. “Aunque en un principio esta situación dotó de estabilidad al consistorio, los desencuentros entre diferentes grupos parlamentarios agudizan la incertidumbre en torno al resurgimiento de los acontecimientos del pasado, dificultando la aprobación de los presupuestos y deteriorando el clima de estabilidad gubernamental”.

EthiFinance Ratings también tiene en cuenta los principios ESG (Environmental, Social and Governance) en el proceso de calificación. A este respecto, el Consistorio de la Ciudad Condal habría mostrado un notable avance, entre otros con la emisión de un bono sostenible efectuada en el año 2017 (30 millones de euros) en el contexto de un Plan (2016‐ 2019) que busca el desarrollo de una economía inclusiva y mitigar la desigualdad, entre otros aspectos. Asimismo, una de las cuestiones en las que se pone el acento en el informe es que “Barcelona presenta un PIB per cápita por encima del nacional y a su vez una tasa de paro menor”.

De igual manera, el informe pone el acento en el compromiso del Ayuntamiento de Barcelona con los principios ESG, instrumentalizado a través del Compromiso Ciudadano por la Sostenibilidad 2012‐2022, que aboga por la implantación de diez medidas para la mejora de la sostenibilidad de la ciudad y el Compromiso de Barcelona por el Clima, que establece una hoja de ruta centrada en la eficiencia energética, reducción de CO2 y la lucha contra la pobreza energética, entre otras. Se añade a lo anterior el lanzamiento de la Estrategia de Impulso de la Agenda 2030, con diferentes medidas alineadas con los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible).